Conceptos Básicos

Concepto de Seguridad Integral

Este nuevo concepto se caracteriza por reconocer al ser humano como eje de toda acción estatal, se base en una lógica de acción proactiva y defensiva que incide sobre los sistemas energéticos, sanitarios, alimentarios, medioambientales, de infraestructuras, tecnológicos, militares y de la seguridad interior.

Debe ser promovida coordinadamente desde los instrumentos de gestión pública en el ámbito político-institucional, técnico, diplomático y de Inteligencia para el desarrollo de estrategias preventivas, así como desde respuestas ejecutivas de variado alcance, con el objetivo de garantizar la satisfacción de las necesidades básicas de las personas, amparar el respeto de los derechos humanos y proteger el ejercicio de los derechos democráticos.

¿Qué es inteligencia?

La INTELIGENCIA es la actividad de búsqueda y obtención de información que pueda prevenir y alertar sobre cualquier riesgo, amenaza, vulnerabilidad u oportunidad que pueda poner en riesgo la Seguridad Integral del Estado.

Históricamente, los organismos de inteligencia ecuatoriano estuvieron circunscritos a los ámbitos militar y policial, orientados por una doctrina de acción en momentos de guerra. Este modelo estuvo alejado de la ciudadanía; la inteligencia se presentaba como una actividad clandestina, “oscura” y asociada a desapariciones, torturas, persecuciones, alineada a la existencia de un Estado Policíaco, de vigilancia y control de las libertades ciudadanas.

Los eventos de Angostura de marzo del 2008, cuando el Ecuador sufrió una vulneración en su soberanía con la incursión militar del ejército colombiano en territorio nacional, propiciaron diferencias diplomáticas entre ambos países y revelaron que funcionarios de inteligencia ecuatorianos de aquella época respondían a intereses extranjeros, en lugar de priorizar la seguridad nacional.

A partir de entonces inicia un cambio en los organismos de inteligencia en nuestro país. Se crea la Secretaría de Inteligencia (SIN), organismo de carácter civil, que se constituye en el órgano rector del Sistema Nacional de Inteligencia, conformado por los subsistemas de inteligencia militar y policial y otras instituciones relacionadas en el ámbito de inteligencia.

Este proceso propicia un cambio de doctrina, que supera el paradigma del espionaje y apunta a la preservación de la Seguridad Integral con un enfoque a la seguridad ciudadana, sin perder de vista la protección del territorio y la soberanía. Los organismos de inteligencia recopilan información que permite alertar sobre todo tipo de amenazas, como posibles crisis económicas, desastres naturales, incremento de la delincuencia organizada transaccional o cualquier otro factor que potencialmente altere la paz, la soberanía y el orden público. Esta información es procesada y analizada, para finalmente convertirse en inteligencia que permite alertar y prevenir de potenciales amenazas.